Mi Patria
Mi Patria, tu enlace directo para cuidar de tus seres queridos en Honduras, sin importar dónde estés.
Desde alimentos y productos para el hogar hasta detalles especiales y más, todo lo que tus familiares necesitan está a solo un clic de distancia.
Cierras los ojos y todavía sabes caminar ese camino de memoria.
Sabes dónde está el hoyo en la calle. Sabes de quién es cada casa. Sabes a qué hora pasa el bus.
Han pasado años y tu cabeza no ha borrado nada.
Eso no es tristeza. Es que ese lugar te hizo, y eso no se le quita a nadie.
Etiqueta a alguien de tu pueblo que también anda lejos 🤍
10/09/2026
Se fue un martes, temprano, cuando todavía estaba oscuro.😭😭
Su mamá le hizo café aunque él dijo que no tenía hambre. Se lo tomó parado, junto a la puerta, viendo el patio sin saber que era la última vez que lo veía así.
La despedida duró dos minutos. Uno se despide rápido para no quebrarse.
Prometió que era por poco tiempo. Un año, dos a lo mucho. Juntar y regresar.
Todos lo prometen así. Y todos lo creen de verdad cuando lo dicen.
Al principio llamaba cada semana. Contaba lo bueno: el trabajo, el frío, lo raro que era todo.
Nunca contó las noches que no comió bien. Ni el turno doble. Ni las veces que se sentó en la orilla de la cama a preguntarse qué estaba haciendo tan lejos.
Ella tampoco le contaba lo suyo. No le dijo cuando se enfermó. No le dijo cuando el techo empezó a gotear.
Uno protege al que está lejos con silencios.
Se perdió cosas que no se recuperan.
Cumpleaños. Una graduación que le mandaron en video con la cámara temblando. Velorios a los que solo pudo entrar por teléfono, oyendo los rezos desde el otro lado.
En la casa lo esperaron a su manera. Su cuarto quedó igual: la cama tendida, la ropa que no se llevó colgada en el mismo clavo. Nadie lo usó de bodega. Nadie movió nada.
Las primeras Navidades su mamá puso su plato en la mesa. Después dejó de ponerlo. No porque perdiera la esperanza, sino porque dolía verlo vacío.
Cada año decía que el próximo sí.
Y cada año pasaba algo. Los papeles. El trabajo. El dinero que se iba en lo que se tenía que ir.
La promesa se fue haciendo más corta hasta que quedó en dos palabras: "ya casi".
Él aprendió a decirlo sin que le temblara la voz. Ella aprendió a hacer como que le creía.
Eso también es amor: dos personas fingiendo que el tiempo no está pasando.
Un día no avisó.
Se paró en la puerta de la casa donde creció, con la misma mochila con la que se fue. Más viejo. Más ancho. Con las manos distintas.
Ella estaba en la cocina y se volteó porque oyó pasos.
No dijeron nada. No hacía falta.
Le agarró la cara con las dos manos, como cuando era niño, y se quedó ahí revisándolo, asegurándose de que era él y no otra videollamada.
Él aguantó todo el camino. Ahí ya no pudo.
Caminó el pueblo esa misma tarde. Los hoyos de la calle seguían en el mismo lugar. La tienda de la esquina cambió de dueño. Su árbol seguía ahí, más grande.
Y entendió dos cosas al mismo tiempo.
Que ese lugar lo hizo a él y no se le quitó nunca, aunque pasara media vida lejos.
Y que él ya no era el mismo que se subió a aquel carro un martes de madrugada.
Volver no es regresar al pasado. Es llegar a un lugar que siguió sin uno, y aprender a estar ahí otra vez.
Pero llegó.
Y después de tantos años, eso ya es suficiente.
Si andas en ese "ya casi voy", aguanta. Ese día llega 🤍
¿Cuánto llevas sin volver a tu casa? Escríbelo abajo.
Relato basado en historias que se repiten en miles de familias migrantes.
Hoy alguien va a leer esto justo cuando quería rendirse.
Nadie ve las horas que metes. Nadie ve el frío, ni el turno doble, ni las ganas de volverte.
Pero allá, en tu casa, alguien duerme tranquilo por lo que haces aquí.
Eso no es poco. Eso es todo.
Si conoces a alguien que anda cargando solo, mándale este video 🤍
09/09/2026
🚨Nueve agentes entraron a su restaurante. Él se paró en la puerta y dijo que no.🚨
Pasó en Washington. Ocho o nueve agentes del ICE llegaron al restaurante Millie's justo antes del almuerzo, armados, uniformados, pidiendo los datos de todos los empleados.
El dueño, Bo Blair, no se los dio.
Pudo haber entregado la lista y lavarse las manos. Nadie lo hubiera culpado. Pero no lo hizo. Después dijo algo que debería quedar grabado: que ellos creían que se buscaba a delincuentes, y que lo que vieron ese día fue acoso contra gente trabajadora que cumple la ley.
Gente trabajadora. Así llamó a los suyos.
Y no es el único. En Minneapolis, otro dueño sacó a los agentes de su restaurante gritándoles que no volvieran sin una orden firmada por un juez. Los clientes y los vecinos lo aplaudieron.
Uno se acostumbra a leer puras malas noticias. A pensar que allá nadie los quiere, que están solos.
Pero todavía hay jefes que no entregan a su gente. Vecinos que salen a la calle. Clientes que se paran de la mesa a defender al que les sirve la comida.
No todo el mundo se dejó ganar por el miedo. Y eso también hay que contarlo.
💬 ¿Has conocido a alguien así? Un jefe, un vecino, un desconocido que dio la cara por ti o por alguien de tu familia. Cuéntanos aquí, que esas historias también merecen leerse.
📰 Fuentes: Washingtonian / Telemundo — Washington D.C.
Hay cosas que solo tú y Dios saben.
Lo que piensas cuando nadie te ve. Lo que cargas y no le has contado a nadie. Lo que finges que ya superaste.
"La palabra de Dios es viva y eficaz... y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón." — Hebreos 4:12
Él no te lee por encima. Te lee completo.
Y aun sabiéndolo todo, no se aparta. Ahí está la diferencia entre Dios y la gente.
Así que hoy no tienes que fingir. Ni pretender que estás bien. Habla con Él como estás.
🙏 Escribe "Confío en ti, Señor" si hoy necesitabas leer esto.
🙏
Todas las madres con sus hijos en los defiles 💙🤍
09/09/2026
Se acabó el tiempo. Y esta vez no hay prórroga.
Estados Unidos rechazó la petición de Honduras de dar un periodo de gracia a los hondureños con TPS. El presidente mandó la carta. El embajador fue a Washington. La respuesta fue no.
Ahora son más de 55,000 personas sin protección.
Pero detrás de ese número hay algo que no cabe en un titular.
Hay gente que lleva más de veinte años allá. Que se fue después del Mitch, con una mano adelante y otra atrás. Que allá levantó su vida, tuvo hijos que ni siquiera hablan bien el español, pagó impuestos, trabajó todos los días sin faltar uno.
Y hoy se les dice que se vayan de la única casa que sus hijos conocen.
Piensa en la señora que lleva dos décadas limpiando casas para mandar la remesa cada quincena. En el muchacho que se fue a los 19 y hoy tiene 42. En el padre que tiene que explicarle a un niño nacido allá por qué se van a un país que él nunca ha visto.
Solo este año, Honduras ha recibido más de 33,000 deportados. Y el Banco Central calcula que la caída de remesas será de al menos 300 millones de dólares al año.
Eso no es economía. Eso son mesas donde va a faltar comida.
No es que no quieran volver. Es que volver, así, es empezar de cero a los 50 años.
🙏 Si tienes familia con TPS, márcales hoy. Solo para que sepan que no están solos.
💬 ¿Conoces a alguien en esta situación? Cuéntanos de qué estado y en qué anda su caso.
📰 Fuente: EFE / Cancillería de Honduras — 3 de septiembre de 2026.
Este mensaje no es para el que se cree bueno.
Es para el que se levantó hoy sintiendo que ya la regó demasiado. Para el que tiene años sin entrar a una iglesia porque piensa que ya no lo van a recibir. Para el que carga cosas que no le ha contado a nadie.
"No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento." — Lucas 5:32
Léelo otra vez. Él no vino a buscar a los que ya están bien. Vino a buscarte a ti.
No tienes que arreglarte primero para acercarte. Te acercas como estás, y Él hace el resto.
Hoy es un buen día para volver.
🙏 Escribe "Aquí estoy, Señor" si esto era para ti.
🙏
Ella no sabía que le iba a llegar.
Su hijo está en Estados Unidos. Lleva años mandando lo que puede. Y esta vez no mandó dinero: mandó la lavadora que ella nunca se iba a comprar sola.
Porque hay cosas que un envío de dinero no logra. Uno manda la remesa y la remesa se va en comida, en luz, en la medicina. Nunca queda para lo que a ella le hace falta.
Con miPatria tú eliges el regalo desde donde estés, nosotros lo llevamos hasta su casa en Honduras, y tú recibes la foto de su cara cuando lo abre.
Despensa. Estufa. Lavadora. Televisor. Lo que quieras darle.
Tú no puedes estar ahí todavía. Pero tu regalo sí.
📦 Escríbenos al (772) 559-1270 y te decimos cómo enviarlo.
💬 ¿Qué le mandarías a tu mamá si pudieras hoy? Cuéntanos abajo.
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